lunes

Emotiva ceremonia de consagración del altar y dedicación del templo en Sumalao

Durante la mañana del domingo 23 de julio, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, consagró el altar, bendijo el ambón y dedicó el templo remodelado de Nuestra Señora del Rosario, ubicado en Sumalao, departamento Valle Viejo, perteneciente a la parroquia de San Isidro Labrador.
La misa fue concelebrada por el párroco, Pbro. Juan Ramón Cabrera, y el Pbro. Carlos Robledo, párroco de Fiambalá, quien arribó especialmente para compartir este momento tan emotivo para la comunidad donde trabajó pastoralmente hace unos años atrás.
Una gran cantidad de fieles colmó la capilla para dar gracias a Dios por haber culminado el trabajo de varios años.
En el inicio de la celebración, se leyó el decreto correspondiente y el Pastor Diocesano bendijo con agua el templo y a todas las personas presentes.

Luego de la bendición del ambón, se proclamaron las lecturas y, posteriormente, Mons. Urbanc comenzó su homilía expresando: “Queridos hermanos, algo que fue un sueño ya es una realidad, al tener este templo totalmente renovado en Sumalao. Quiero felicitar a las personas que han cooperado con el esfuerzo de toda la comunidad para que podamos celebrar hoy este acontecimiento”.
Asimismo, explicó que “tener un templo es algo muy importante, porque es el lugar de oración”. Por ello “agradecemos a la Santísima Virgen María, en su advocación del Rosario, que Ella esté protegiendo a este sector de la parroquia de San Isidro en Sumalao”, manifestó.
Seguidamente, se refirió al sentido de la ceremonia, indicando que “a este templo hoy lo vamos a dedicar, eso significa que va a estar dedicado sólo para el culto, no para otra cosa. Hay en las paredes cuatro cruces que nos van a recordar que el templo está consagrado, las voy a ungir, como también voy a ungir el altar con el Santo Crisma. De esta forma el altar representa a Jesucristo. Espero que cada año, celebren la Misa, el 23 de julio, recordando esta dedicación. Qué lindo sería que los niños de la catequesis, cuando vengan, encuentren a su catequista rezando frente a Jesús Eucaristía, que puedan ver cómo la catequista verdaderamente ama
y está unida a Jesús, cómo tiene una gran fe. Ahí sí, los niños van a tener ganas de recibir a Jesús en la Eucaristía”. Y exhortó a los fieles a que “vengan permanentemente a este templo a rezar y lo cuiden”.
También invitó a todos los presentes “a hacer reparación en esta celebración por los daños que causan algunos hermanos a las imágenes de culto. Tenemos que rezar por ellos, y no les quepa la menor duda que María, quien estuvo firme a los pies de la cruz, ama incondicionalmente a los que la atacan, la maltratan, Ella es especialmente Madre de ellos. Y si queremos ser fieles a Ella tenemos que cuidar de esos hermanos”.
Pidió a Nuestra Señora del Rosario, “que nos dé la gracia de que en esta capilla, todos los días, en algún momento de la jornada, se pueda rezar el Santo Rosario”.
Por último, felicitó a las catequistas por el trabajo que realizaron, y les pidió que “no se cansen, sigan e incluyan a más gente”, dijo Mons. Urbanc.
A continuación, se realizó el canto de las Letanías de todos los Santos, que la asamblea acompañó de rodillas, y la unción del altar y de las cruces ubicadas en las paredes, con el óleo sagrado. A este rito le siguió la quema de incienso en el altar, que llenó de perfume el templo.
Las catequistas que trabajaron para la recuperación del templo.
Una vez culminado el rito de la unción, miembros de la comunidad vistieron el altar con manteles, flores y velas. La consagración propiamente dicha se realizó en el momento de la consagración de la Eucaristía, y una gran columna se formó para participar de la comunión.
Antes de impartir la bendición final, el Obispo bendijo el Sagrario y entregó las llaves al párroco para que custodie la Sagrada Eucaristía.
Finalmente, una catequista dirigió unas palabras de agradecimiento, tras lo cual los celebrantes y todos los presentes firmaron el acta y se despidieron cantando.

Con esta verdadera fiesta de la fe, la comunidad de Sumalao vio coronado el esfuerzo de tres años, bajo el impulso de un entusiasta grupo de catequistas, que se puso manos a la obra para recuperar este lugar de encuentro con Dios y los hermanos.

El Obispo dará gracias a Dios por el don de la vida

El martes 25 de julio, día de Santiago Apóstol, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, dará gracias a Dios por un nuevo año de vida durante la Santa Misa, que presidirá a las 20.00 en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle.

Se invita a la comunidad a participar de esta acción de gracias junto a nuestro Obispo, rogando especialmente para que el Señor lo fortalezca en el servicio pastoral a la Iglesia particular de Catamarca.

Seminaristas promovieron las vocaciones consagradas en el Poncho

Los seminaristas catamarqueños estuvieron presentes en el espacio destinado a la diócesis local durante el desarrollo de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
Los jóvenes, quienes se preparan para consagrarse a Dios a través del ministerio sacerdotal en el Seminario de Tucumán, compartieron una linda jornada con quienes visitaron el lugar. De esta manera se propusieron promover las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras en Catamarca.
Entregaron folletería, proyectaron videos, expresaron su fe y animaron con el canto esta propuesta de la Diócesis de Catamarca, que
camina hacia la celebración de los 400 años del hallazgo de la Imagen de la Virgen del Valle en la Gruta de Choya, en 2020.
Además de ellos, durante los días en que se realizó la fiesta cultural catamarqueña, distintos grupos eclesiales mostraron la labor evangelizadora que despliegan desde sus propios carismas en la comunidad.

El stand estuvo ubicado frente al lugar destinado a la Imagen de Nuestra Señora del Valle, Patrona Nacional del Turismo, quien, vestida con su poncho de vicuña,  recibió el respeto y la veneración de miles de devotos que visitaron la muestra. 

viernes

El Obispo consagrará el altar y dedicará el templo de la Virgen del Rosario en Sumalao

El domingo 23 de julio, a las 10.00, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidirá la ceremonia de consagración del altar y dedicación del templo de Nuestra Señora del Rosario, ubicado en la localidad de Sumalao, departamento Valle Viejo.
En la oportunidad, será inaugurada la primera etapa de las remodelaciones efectuadas en el templo con el esfuerzo de los vecinos, particularmente de las catequistas, quienes se empeñaron en impulsar la obra.
Los trabajos se iniciaron a mediados de 2014, atendiendo a la necesidad de mejorar la construcción dañada por el paso del tiempo. Los mismos se concretaron con las donaciones de mucha gente, y la labor de las catequistas de esa comunidad.
La construcción original del templo data del año 1840, que fue arrasada por una creciente del Río del Valle ocurrida en 1906.
Recién en 1960, el templo fue reconstruido en la actual ubicación. Su arquitectura es sencilla y de estilo más moderno, consta de una sola nave central de cañón corrido de hormigón armado y los cerramientos laterales son de mampostería de ladrillo cerámico macizo. La clave de la nave tiene una altura de 6 metros.

La imagen de la Santa Patrona también fue mejorada y estrenará nuevo vestido. Es una imagen antigua de la Virgen María en su advocación del Rosario con el Niño Jesús en brazos.

La Diócesis de Catamarca dice presente en el Poncho de Oro

La Diócesis de Catamarca está presente un año más en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, en el ingreso del Pabellón de Turismo, frente a la imagen de la Virgen del Valle, que engalana el lugar revestida con su poncho de vicuña, a tono con la fiesta.
La propuesta de la Iglesia catamarqueña se enmarca en las actividades por el Año de la Formación de los Discípulos Misioneros, correspondiente a la segunda etapa de la Misión Diocesana Permanente, en el camino hacia la celebración de los 400 años del hallazgo de la Imagen de la Virgen del Valle en la Gruta de Choya, bajo el lema
“Discípulos y misioneros como María”.
El stand se encuentra instalado en el ingreso sur del pabellón y presenta imágenes de la Inmaculada Concepción del Valle tal como fue encontrada y también con su manto celeste.
Cada día de la fiesta, parroquias, grupos e instituciones de Capital y el interior de la diócesis comparten lo trabajado, entregan folletería informativa e invitan a participar de las propuestas diocesanas. Es un lugar para mostrar y compartir la fe y la devoción de los catamarqueños con el mundo entero.
En el stand se podrán realizar consultas, ver videos y está prevista la transmisión radial y por las redes sociales del equipo del programa radial “Mateando con la vida”.


Proponiendo actividades diversas, las instituciones que participan son Renovación Carismática Católica, Junta Diocesana de Catequesis, Radio María, Pastoral de Adicciones, Catequesis de la Parroquia San Pío X, Acción Católica Catamarca, Pastoral de la Niñez, Movimiento de Schoensttat, Eslabón, Catequesis de Chumbicha, Pastoral Social, Movimiento Familiar Cristiano, Seminaristas catamarqueños, Catequesis de Capayán, Scouts, Mateando con la Vida y Catequesis de la Parroquia de la Santa Cruz, entre otras.

jueves

El Obispo llamó a la cordura y a orar frente a las agresiones a imágenes de la Virgen del Valle

Ante los sucesivos hechos de violencia contra imágenes de Nuestra Señora del Valle, registrados durante estos días en distintos puntos de Capital y del interior de la Diócesis de Catamarca, el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, expresó su preocupación por esta agresión a la Madre del Hijo de Dios, en su tierna advocación del Valle, y llamó a los fieles a ponerse en oración para que toque el corazón de quienes provocaron estos daños.
El prelado expresó: “Vemos con mucha preocupación estas reacciones anónimas de agresión hacia la fe de la gente, sobre todo una falta de respeto a la figura de la Virgen María en su advocación del Valle”. Es por ello que hizo un llamado “a la cordura por parte de aquellos que han provocado estos hechos lamentables, que no sean generadores de violencia”.
Asimismo, indicó que “en este camino que estamos haciendo hacia la celebración de los 400 años del hallazgo de la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle, en 2020, que nos afianza en la constante alegría del regalo de Dios para su pueblo con la presencia de María Santísima que se manifiesta en su Imagen, estos gestos de destrozo duelen y dan mucho que pensar. Ciertamente hacemos un acto de reparación: primero en nuestro corazón, renovamos nuestra devoción filial y oramos por aquellos que por la razón que sea o sin razón lo hicieron se arrepientan y gusten también el cariño de la Madre de Dios”.
El Pastor Diocesano llamó a que “nos pongamos en oración, convoco a toda la comunidad a rezar por todos aquellos que cometieron estos vandalismos con los que están hiriendo los sentimientos más profundos de los catamarqueños, cuya fe está cimentada en el amor y la profunda devoción a María, quien nos lleva a su Hijo Jesús”.

La voz de los párrocos
También los párrocos de las comunidades que se vieron afectadas por estos hechos se expresaron a través de las redes sociales haciendo un llamado a la reflexión y la conversión ante el daño a las imágenes. Tal el caso del Pbro. Esteban Chaile, párroco de Ancasti, quien realizó un acto de desagravio a la Virgen del Valle que estaba en la gruta de los portones de ingreso al departamento Ancasti. El sacerdote, “con el corazón dolido”, pidió “perdón Madre, en nombre de quien te ultrajó, por no saber valorar tu presencia, tu amparo, tu ternura, tu amor de Madre”.

Por su parte, el Pbro. Marcelo Amaya, párroco de Chumbicha, expresó su dolor e indignación porque “han destruido una imagen de la gruta ubicada en el ingreso a La Cébila, que fue donada por una persona que sufrió un accidente y encontró ayuda espiritual en la Madre Morena; lugar donde dimos gracias por haber sido protegidos del terremoto por su manto maternal. Quien agrede a Nuestra Madre, desafía al mismo Dios, quien la eligió para traer al Salvador, Luz para el mundo”, dijo.

miércoles

La Virgen del Valle bajó desde el Camarín para despedir a su servidora Rina Quiroga

“La Diócesis de Catamarca está muy feliz porque uno de sus miembros ya goza de la presencia de Dios que tanto anheló”, expresó Mons. Luis Urbanc en su homilía.

En la soleada mañana del miércoles 19 de julio, la comunidad catamarqueña le dio el último adiós a Rina del Valle Quiroga, cuyos restos mortales fueron velados desde temprano en la Catedral Basílica, a los pies de la Madre del Valle, a quien sirvió con amor y entrega generosa.
Se vivió una jornada especial, con la Bajada de la Sagrada Imagen cuatro veces centenaria desde su Camarín hasta el Presbiterio, en brazos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, quien presidió misa exequial, concelebrada por una decena de sacerdotes del clero local y otros venidos de provincias vecinas, que llegaron especialmente para despedir a la querida Rina.
El Santuario, testigo de su incansable labor de cada día, fue colmado amigos, servidores de las distintas áreas del Santuario, miembros de instituciones y movimientos eclesiales, y fieles en general, que acompañaron a los familiares en este momento de dolor por la
partida y de esperanza cristiana.
En el inicio de su homilía, Mons. Urbanc agradeció a Dios “el regalo de tanta paz que nos otorga y también se lo agradezco a Rina porque no me cabe duda que ella intercede para que tengamos paz, para que vivamos este momento de su paso de esta vida a la otra con mucha serenidad. La fe nos  sostiene, da la alegría de la Pascua. Nuestra querida Rina está participando de la Pascua de Jesús. Hoy despedimos estamos despidiendo a un justo, a alguien que ha vivido en la presencia de Dios, que ha amado entrañablemente a Dios y lo ha expresado a través del amor a la Virgen, a tal punto que esa imagen que ella tanto ha cuidado, a la que se consagró durante 25 años, está acá, en el Presbiterio. Cuánto ha engalanado esta Imagen, cuánto nos ha enseñado a amar a María”.

Pidió a Rina que “desde el Cielo nos ayudes a ser santos, a ser servidores, a vivir con la fe alegría y esperanza. Ella es esta justa que entra llena de luz y victoriosa al Cielo donde María Santísima, no ya con esta imagen sino Ella en persona la abraza, la acoge, y que seguramente hoy Rina está admirada viendo que María está ataviada con unas vestiduras que nada tienen que ver con lo que ella con tanto sacrificio ha hecho en la tierra, solamente una  pequeña muestra de  la belleza, del equilibrio, de la armonía como está revestida María en el cielo, la Reina coronada por el Padre, el Hijo y Espíritu Santo”.
“Ella está en paz y porque ella está en paz, nosotros tenemos paz. La pidamos a Rina que desde el Cielo nos ayude a amar más y mejor cada día, con fidelidad, y si nosotros
llevamos la vida de oración, de entrega, de trabajo, que tuvo Rina podremos ser fieles. Donde hay amor nadie se excusa, éste es el legado que nos deja nuestra querida Rina”, manifestó el Obispo.
Mencionando el texto de Pablo en el que da gracias a Dios por la victoria que dio por medio de Jesucristo, dijo que “estamos despidiendo a una gran vencedora, no porque ella tenía fuerzas, pequeña, frágil su fuerza está en Cristo Jesús, en el amor a la Virgen, y en esta conjunción de Jesús y María encontramos en Rina a una mujer fuerte. Y esto nos debe llevar a seguir venciendo a la muerte, porque cuando miramos en serio a Dios, nos entregamos a Él, la victoria del amor sobre el odio y el egoísmo, la victoria de  la luz sobre la oscuridad, de la verdad sobre el error, es palpable”.

“Un precioso grano de trigo trabajado por Dios”

Tomando otra imagen de las Sagradas Escrituras expresó: “Jesús en el Evangelio nos decía que si el grano de trigo que cae en tierra no muere queda solo, pero si muere da muchos frutos. A este precioso granito de trigo de nuestra querida Rina, Dios lo vino trabajando mucho tiempo, 92 años lo trabajó, y hoy es depositado en la tierra y va a dar mucho fruto”.
Luego peticionó: “Querida Rina, te pido que si estás al lado de tu amado Jesús, al lado de tu amada María, nos concedas a nuestra diócesis muchas y santas vocaciones sacerdotales, muchas y santas vocaciones dedicadas a este Santuario, para atender a nuestros peregrinos”.
Al referirse a las celebraciones por los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen del
Valle, en 2020, dijo que “Rina se nos fue para ayudarnos a preparar las fiestas desde allá. Ojalá que tengamos la mirada grande, generosa, esperanzada, como la de ella, para que veamos esos frutos, para que si vemos cambios en miembros de nuestra familia, de nuestra sociedad o en los lugares de trabajo, en nuestras parroquias, sepamos que Rina tiene mucho que ver con esto, porque estaba ya desde la tierra muy unida a Jesús y a María”.
Finalmente, el Pastor Diocesano rogó a Nuestra Madre “que no nos haga perder la alegría, que sonriamos por este triunfo de Rina, que le transmitamos a todos que la Diócesis de Catamarca está muy feliz porque uno de sus miembros ya goza de la presencia de Dios que tanto anheló. He tenido diálogo con ella a solas y me expresaba: ‘Cuánto deseos tengo de estar ya con mi Madre en el Cielo’, y no es huida sino cumplir con la vocación que Dios nos dio en el santo bautismo. Estar con el Resucitado, participar de su gloria, en compañía de todos los santos y la santa por excelencia, Nuestra Madre, la Santísima Virgen María”.
Luego de la comunión, los sacerdotes bajaron del presbiterio para acompañar la bendición del féretro donde descansan los restos mortales, que impartió el Obispo Diocesano.
Antes de que la Virgen del Valle regrese a su Camarín, Mons. Urbanc acercó la bendita imagen a sus hermana, quien con profunda emoción, se estrechó en un abrazo con la Morenita del Valle.
Gran cantidad de personas despidieron a Rina Quiroga desde el atrio de la Catedral Basílica, con un sentido aplauso, mientras repicaban las campanas del Santuario.   



martes

Falleció Rina Quiroga, mujer consagrada al servicio fecundo de la Virgen del Valle

En la madrugada de este martes 18 de julio, Rina del Valle Quiroga fue llevada por Dios y ya goza del Cielo junto a la Santísima Virgen a quien sirvió con total amor y dedicación.
Desde que tomó estado público la noticia se multiplicaron las muestras de cariño hacia Rina que había alcanzado la edad de 92 años. En su juventud había vivido en Venezuela donde ejerció la docencia como profesora de Biología. Luego regresó a Buenos Aires para continuar enseñando allí y al jubilarse volvió a su tierra natal donde se dedicó de lleno a servir a la Virgen del Valle, para quien confeccionó numerosos mantos, cuál más bello, además de otras tareas diarias en su Santuario como la ornamentación con arreglos florales, la limpieza de la urna de la Madre y una en particular muy delicada: el ministerio de la Comunión, por el cual ayudaba al sacerdote a distribuir la Eucaristía en las Misas, realizadas con una devoción conmovedora.
En el año 1991 se consagró a la Virgen en una ceremonia presidida por el entonces flamante Obispo de Catamarca, Mons. Elmer Osmar Miani, consagración que no equivalía a los votos de una religiosa de una congregación, pero igualmente muchos que se acercaban a ella le decían “Hermana Rina”.
Su vestimenta blanca con listones  celestes fue una característica exterior que hablaba de su vida interior dedicada a la Madre Santísima. Una vez, cuando se le preguntó sobre su habilidad para realizar tan hermosos mantos, ella respondió: “La Virgen me ha orientado
para que le haga la ropa, yo nunca pensé hacerle un traje para mi Madre; Ella es la perfección que Dios creó y nunca se me ocurrió o pasó por la cabeza esa tarea. Además no sabía bordar, pero tomé coraje y lo hice y lo logré, no sé cómo, porque yo los veo terminados y digo: ‘¿Eso hice yo?’, porque no me acuerdo”.
En 2013 recibió el Homenaje a la Mujer Catamarqueña, en la Casa de Catamarca en Buenos Aires, junto con otras personalidades destacadas de la provincia, que aportaron a nuestra cultura desde su lugar.
Sus restos mortales son velados en la sala de avenida Belgrano y pasaje Madueño. Mañana alrededor de las 8.00 serán llevados a la Catedral Basílica, donde a las 11.00 se celebrará la misa de cuerpo presente a los pies de la Madre del Valle.

El recuerdo

Mons. Urbanc: “Nos deja el hermoso
legado del servicio silencioso”
El Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, se refirió a ella de esta manera: “No tengo más que palabras de admiración por esta mujer que conocí aquí, en Catamarca, al lado de la Virgen, una mujer que todos los años renovaba su consagración a la Virgen. Después de haber trabajado en su profesión y jubilada, decidió entregar totalmente su vida a la Virgen, al cuidado de la imagen cuatro veces centenaria de la Santísima Virgen del Valle en su Pura y Limpia Concepción”.
“Amaba entrañablemente a la Virgen, no me cabe la menor duda de que Ella la ha recibido en el Cielo. Qué mejor premio puede tener que la vida eterna que ella tanto soñaba y que tanto amaba. Hoy se da ese paso, hoy es la Pascua de Rina, el paso de esta vida terrena, frágil, de lucha, a la vida plena en el Cielo. Y si ella consagró su vida entera a María, la consagró enteramente a Dios, a su Hijo Jesucristo”, expresó.
“Mientras la salud le ha permitido, siempre, todos los días, ha estado en el Santuario rezando, haciendo rezar, pudiendo distribuir la Santa Eucaristía en las Misas, siempre con la mirada puesta en Dios, con ese espíritu de querer servir. María fue la Servidora del Señor, Rina quiso hacer lo mismo, ser servidora. No buscaba el aplauso, no buscaba los primero lugares, sino siempre servir. Nos deja un hermoso legado. La vamos a recordar siempre”, apuntó el Obispo.
“Ojalá que ahora que Rina deja este mundo, va al encuentro de Dios, surjan muchas otras Rinas, sean varones, sean mujeres que puedan ponerse al lado de la Santísima Virgen a servir a los peregrinos. Ella lo hizo desde ese servicio tan lindo, silencioso como es el de la florería, arreglar tantas flores que traían los peregrinos, o también adquirir flores para arreglar el Camarín y el Altar Mayor de la Catedral. Este es un servicio muy lindo, como dice Jesús en el Evangelio, si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda solo, pero si muere da mucho fruto. El grano de trigo que es Rina ha caído en tierra y tiene que empezar a fructificar. Qué bueno va a ser para nosotros en Catamarca que surjan varones y mujeres que digan: ‘Yo también quiero consagrar enteramente mi vida al servicio de la Virgen, al servicio de la Iglesia, al servicio de los peregrinos, para que se puedan encontrar con el amor y la misericordia de Dios’”, dijo.
“Por eso no me queda más que expresar nuestra gratitud a Dios por este regalo que nos dio en Rina, por haberla conocido y no me cabe la menor duda de que ella desde el Cielo nos va a cuidar a todos. Yo de un modo particular le pedí que me cuide, como Obispo, como hijo de la Iglesia, como hijo de María, que también pueda un día acceder a la vida eterna después de haber servido incondicionalmente a esta Iglesia de Catamarca”, concluyó.

P. Díaz: “Fue ejemplo de devoción, amor y servicio”
El Pbro. José Antonio Díaz, Rector de la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, donde ella sirvió, la recordó así: “Fue una mujer consagrada, con un íntimo vínculo con la Virgen a quien dedicó no sólo su trabajo manual de elaborar los mantos, sino su dedicación íntegra al Santuario. Estaba integrada a este lugar desde hace 32 años, aproximadamente, y con un testimonio de vida claro que motivó la agrupación de toda la gente de florería, que ella misma fue convocando y liderando”.
“Fue ejemplo para mucha gente, ejemplo de devoción, de amor, de servicio, a la Virgen y a Dios en la Catedral Basílica. Creo que es un baluarte de oración por los sacerdotes, ella rezaba siempre por los sacerdotes, y ahora lo seguirá haciendo desde el Cielo, seguramente”.

P. Quiroga: “Ella eligió dedicarse por más de 30 años a la Virgen”
El Pbro. Julio Quiroga del Pino, Vicario General de la Diócesis, destaca “el gran testimonio de fe y la gran dedicación a la Virgen. Ha sido toda su vida ejemplar. Todo su tiempo completo dedicado enteramente a la Virgen. Una persona jubilada piensa qué va a hacer, algunos optan por algo de entrecasa nada más, ella eligió dedicarse por más de 30 años a la Virgen y lo hizo enteramente al servicio de Ella en el Santuario, a través de múltiples acciones, tareas y funciones. Su trabajo siempre era de lavado, de planchado, hasta que comenzó primero limpiando la vitrina de la urna de la Virgen, después se dedicó a tarea de florería, que era ardua, horas y horas. A veces empezaba a las 9.00 y terminaba a las 4 de la tarde”.
“Así se fue uniendo gente a su obra, ayudándola, acompañándola, todos centrados en la Virgen. Hasta que con ese mismo grupo comenzaron a rezar el Rosario, siguieron por años y años. Después se hizo un Rosario nocturno que mucha más gente lo siguió y lo sigue haciendo. Una vez que se cierra la Catedral ellos siguen en el Camarín haciendo un Rosario más”, comenta el sacerdote.
“Era la oración a la mañana, a la tarde, a la siesta, a la noche. Ella acompañó durante muchos años la Adoración al Santísimo en las Vísperas, y mientras hacía todo eso, iba confeccionando los vestidos, que los hacía en horas que le iba quitando al sueño para estar en la casa y poder pasar el resto del día en la Catedral. Entonces era todo el tiempo con una cosa o con la otra, y por supuesto de misa y Eucaristía diaria”, describió el P. Quiroga del Pino.


Rina se fue a los brazos de Dios





lunes

Donan microondas para el Hospedaje del Peregrino

La empresa Bizzotto e Hijos SRL donó un microondas para el Hospedaje del Peregrino, que funciona en el predio de la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle.
Se trata de un elemento de utilidad para los peregrinos y la gente que llega desde el interior para calentar los alimentos que traen. Esto les permite ahorrar un poco más, sobre teniendo en cuenta que muchos llegan a la ciudad capital por problemas de salud.
Los responsables del Hospedaje del Peregrino agradecen este gesto.

Con una peregrinación al Santuario Mariano, la comunidad carmelita celebró a su Patrona

En la fría mañana del domingo 16 de julio, se llevaron a cabo los actos litúrgicos en honor a Nuestra Señora del Carmen, que fueron presididos por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, en la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle. Hasta allí llegaron en peregrinación con la Imagen de la Santa Patrona, miembros de la comunidad del Colegio del Carmen y San José: religiosas, alumnos, abanderados y escoltas, directivos, docentes y papás, quienes se unieron a los fieles que colmaron el templo para participar de la Sagrada Eucaristía.
La celebración dio inicio con el ingreso de la imagen de Nuestra Señora del Carmen, precedida por un grupo de niños con cirios encendidos, momento que fue acompañado por la voz del  tenor catamarqueño Nicolás Romero, quien se sumó a esta fiesta en calidad de ex alumno de la institución educativa carmelita.
Luego de que la Imagen fue colocada en el sitial de honor dispuesto en el Presbiterio,
durante la Liturgia de la Palabra, el Libro Sagrado fue pasando de mano en mano entre las personas ubicadas en los asientos de la nave central hasta llegar al Obispo, quien la depositó en el ambón, desde donde se dio lectura a los textos sagrados correspondientes al décimo quinta semana durante el año.
En su homilía, Mons. Urbanc destacó que “este día está lleno de significados, hoy celebramos a Nuestra Señora del Carmen y han venido peregrinando a nuestro Santuario miembros del colegio con sus abanderados, docentes, papás de los chicos, directivos, hermanas”, a quienes les dio la bienvenida y rogó “que la Virgen les conceda muchas bendiciones”.
El Pastor Diocesano hizo referencia otro acontecimiento que se vivió en la jornada dominical. “También hoy venía un grupo de peregrinos, gauchos desde La Rioja. Se iban a reunir en la parroquia San Nicolás de Bari”. Asimismo, dio la bienvenida a “muchos
hermanos peregrinos de distintas provincias”, mencionando la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, “hermoso vestido de nuestro pueblo, que de modo simbólico nos ayude a tratar de hacer que nuestra sociedad esté muy bien amalgamada entre todos, que esté entretejida con lazos de verdad, amor, justica, de paz”, dijo.
En otro tramo de su predicación destacó la centralidad de la Palabra de Dios en la vida del cristiano, indicando que “la Palabra tiene que estar en el corazón, debe ser como la lluvia mansa que penetra la tierra, empapa la semilla, que puede germinar y transformarse en una planta y dar frutos”, expresó. Y llamó a reflexionar sobre “cómo es mi corazón para recibir la Palabra. ¿Duro, lleno de piedras, de espinas y yuyos, o un corazón bien trabajado donde la Palabra de Dios cae, es acogida, tiene la humedad, el calor y la luz
suficientes, brota y después da frutos?”, se preguntó, apuntando que “esos frutos son la caridad, la misión. El lema del trienio de preparación para la celebración, en 2020, de los 400 años del hallazgo de la Virgen dice ‘Discípulos misioneros como María’, querría saber cuántos son misioneros, esos que dan testimonio de Jesús en su trabajo, que hablan de Jesús, que defienden los valores de la fe cristiana”.
Antes de finalizar la Santa Misa, el Obispo impartió la bendición ubicando delante de la asamblea a los abanderados y escoltas del Colegio del Carmen y San José.

El broche de oro lo puso el tenor Nicolás
Romero, quien cantó ante la Imagen de la Virgen María en su advocación del Carmen, interpretación que fue seguida con admiración y respeto por todos los presentes.

viernes

La Virgen del Valle, Patrona Nacional del Turismo, engalana la Fiesta del Poncho

“Señor, ponemos en tu corazón estas Bodas de Oro de la Fiesta del Poncho. Bendice a todos aquellos que van a prestar servicios y a quienes vengan al Poncho, que se enamoren cada vez más de tu Madre, la Virgen María, de cuya imagen nos acercamos a celebrar los 400 años de su hallazgo”, expresó Mons. Luis Urbanc en la ceremonia de apertura.

La Virgen del Valle, Patrona Nacional del Turismo, ya preside la fiesta mayor de los catamarqueños desde el Pabellón de Turismo vistiendo su poncho de vicuña y el prendedor de rodocrosita, prendas que identifican a nuestra provincia.
El jueves 13 de julio, dio inicio una nueva edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho celebrando sus Bodas de Oro con la caminata denominada “Al Poncho con poncho”, llevando el poncho más largo del mundo, que fue presidida por la Imagen de la Virgen del Valle llevada en brazos por el Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, con la presencia de las principales autoridades de la provincia, encabezadas por la Gobernadora Lucía Corpacci, y los
municipios del Valle Central.
Al arribo al Predio Ferial Catamarca, el Obispo bendijo las placas conmemorativas del “Poncho de Oro”. En su oración, expresó: “Te pedimos, Señor, que el Poncho nos ayude siempre a podernos cobijar los unos en los otros, que podamos reconstruir juntos el tejido social”.
A continuación se realizó el corte de cintas en el ingreso del escenario mayor, donde las autoridades y la Reina del Poncho y otras venidas de distintos puntos del país estuvieron frente a la Reina y Señora del Valle e ingresaron detrás de Ella en el recinto.

Durante la ceremonia de apertura, la imagen de la Virgen del Valle fue colocada en un sitial de honor para presidir el acto protocolar. Mientras el cantante catamarqueño Rafael Toledo interpretaba su himno, con vivas y aplausos fue recibida por el público presente.
Mons. Urbanc presidió el momento de oración, rogando: “Señor, ponemos en tu corazón estas Bodas de Oro de la Fiesta del Poncho. Concede a todos aquellos que van a participar de los distintos momentos de estos hermosos días en que Catamarca será el país, que puedan llevarse nuestra simpatía,
nuestro amor. Bendice a todos aquellos que van a prestar servicios y a quienes vengan al Poncho, que se enamoren cada vez más de tu Madre, la Virgen María, de cuya imagen nos
acercamos a celebrar los 400 años de su hallazgo”.
Al finalizar el acto protocolar se despidió a la Imagen de la Virgen del Valle que fue ubicada en el ingreso al Pabellón de Turismo, para bendecir el paso de sus hijos catamarqueños y de todos los que llegarán de distintos puntos a compartir estos días de fiesta.
En la oportunidad, el Obispo estuvo acompañado por el Rector de la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, Pbro. José Antonio Díaz.

La Diócesis de Catamarca, presente

La Diócesis de Catamarca estará presente un año más en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, en el ingreso al Pabellón de Turismo, frente a la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle. Con el objetivo de mostrar lo trabajado, y compartir la fe de los catamarqueños con todos los visitantes, cada día, parroquias, grupos e instituciones compartirán invitaciones, videos y folletería.

Miles de salteños recibieron a la Virgen del Valle en su visita a Chicoana

Entre el 6 y el 8 de julio, la imagen peregrina de la Virgen del Valle fue recibida por pobladores de la vecina provincia de Salta, en su recorrido hacia la localidad de Chicoana, siendo llevada por el Capellán Mayor de la Catedral Basílica y Santuario Mariano, Pbro. Diego Manzaraz.
El jueves 6 de julio, emprendió su viaje escoltada por Gendarmería Nacional. La primera parada fue en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en Rosario de la Frontera, donde fue recibida en horas del mediodía por una gran cantidad de personas que colmó el templo parroquial con mucho entusiasmo y devoción.
Luego ingresó a la ciudad de Salta por El Portezuelo, recorriendo las avenidas principales, y retomó la ruta nacional Nº 68, para dirigirse a la parroquia de San José de los Cerrillos, en la localidad de Cerrillos. Cientos de personas aguardaron con emoción su paso y la saludaron con pañuelos en alto.
Continuando el recorrido pasaron por las localidades de La Merced y El Carril, deteniéndose en las parroquias para que todos los fieles lleguen a tomar gracia de la Madre del Valle.

Al llegar a La Población, entrada al departamento de Chicoana, fue recibida por el Escuadrón de Gauchos Coronel Luis Burella y fortines a caballo llegados de los valles, ellos acompañaron la imagen, junto con la Agrupación de Motoqueros Custodios de la Virgen.
La marcha se detuvo en el ingreso a la localidad de Chicoana, donde esperaban a la Madre del Valle la Agrupación de Mujeres Gauchas Teresa Gauna de Burella, fortines de a pie con sus estandartes y un grupo de adultos mayores, a quienes el Padre Manzaraz impartió su bendición. También se sumaron a la marcha más de un centenar de misachicos y la Agrupación Bombistos Nuestra Señora del Carmen.
En el último trayecto, en el puente de acceso a Chicoana, se vivió con emoción el encuentro de las imágenes de la Virgen del Valle y de Nuestra Señora del Carmen, Patrona Tutelar de Chicoana y Generala del Ejército en Salta. Este momento fue acompañado por el Párroco de San Pablo, Pbro. Elio Correa, junto con las autoridades departamentales, encabezadas por el Intendente, diputados y concejales. 
La gran columna de fieles presentes hizo el ingreso al pueblo, detrás de las imágenes
marianas, llegando hasta la Iglesia de San Pablo de Chicoana. Allí tuvo lugar el acto protocolar de bienvenida en el que se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, y se dio lectura a los decretos en las que se nombró a la Virgen del Valle Huésped de honor, y se le entregó la llave del pueblo. Con gran emoción, el sacerdote Pío Tolaba dirigió unas palabras de bienvenida en nombre de todos los chicoanistas.
A continuación dio inicio la procesión por las calles del pueblo, que reunió a más de cinco mil personas, y al regresar al templo celebraron la Santa Misa en el atrio, presidida por el Pbro. Diego Manzaraz.
Luego de la bendición final, se realizó la tradicional entronización de Nuestra Señora del Carmen para que presida las fiestas patronales desde el Presbiterio. La imagen de la
Virgen del Valle fue colocada en un sitial de honor junto a la Patrona de Chicoana, y el templo permaneció abierto hasta altas horas de la noche debido al incesante paso de los devotos que llegaron a tomar gracia y elevar sus oraciones.
En la mañana del viernes 7, se rezó el primer día de la novena y se celebró la misa de acción de gracias, en la que el párroco Elio Correa agradeció a toda la gente que trabajó y recibió a la Virgen, como así también a los hermanos catamarqueños que la llevaron y les permitieron vivir días de gracia y bendiciones.
También destacaron el acompañamiento de Gendarmería Nacional, cuyos efectivos acompañaron y custodiaron a la Madre del Valle.

La despedida fue muy emotiva, miles de personas acompañaron la salida de la Sagrada Imagen y con lágrimas en los ojos la vieron partir. En su camino de regreso, también aguardaban los devotos en las localidades de El Carril y Metán para tomar gracia y compartir la Eucaristía.

Encuesta para participar del Sínodo sobre los jóvenes

La Pastoral de Juventud de Argentina invita a participar de la encuesta que se abrió con motivo del Sínodo 2018. La misma se encuentra en la página web de preparación a la XV Asamblea General Ordinaria sobre el tema: Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional, que se celebrará en octubre de 2018.

Puede ingresarse y participar a través de este enlace: https://survey-synod2018.glauco.it/limesurvey/index.php/147718

Jornadas Nacionales de Salud sobre el cuidado del enfermo

Los días 19 y 20 de agosto se realizarán, en el Hotel de la Cañada de Córdoba, las “Jornadas Nacionales de Salud sobre el cuidado del enfermo” convocadas por la Comisión Episcopal de Pastoral de la Salud.
La misma está dirigida a equipos de salud y agentes de pastoral y contará con las siguientes conferencias centrales:
“Mundo Hospitalario: retos actuales” a cargo de la Dra. Isabel Pincemin, Miembro de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos; Directora Médica del Hospice San Camilo, Olivos, Buenos Aires.
Presentación de la “Nueva Carta de los Agentes Sanitarios”, a cargo del P. Augusto Chendi, M.I. (Camiliano), Subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano.
“El cuidado integral del enfermo: dimensiones culturales y espirituales”, por el Pbro. Rubén Revello, Director del Instituto de Biética de la UCA.

Más información: http://episcopado.org/portal/actualidad-cea/oficina-de-prensa/item/1492-en-agosto-se-realizarán-las-jornadas-nacionales-de-salud.html.

Mensaje del Santo Padre a los catequistas

A Su Excelencia Mons. Ramón Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia,
Presidente de la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica
Vaticano, 5 de julio de 2017

Querido hermano:
Un cordial saludo a vos y a todos los que participarán en los diferentes encuentros de formación que ha organizado la Comisión Episcopal de Catequesis y Pastoral Bíblica.
San Francisco de Asís, cuando uno de sus seguidores le insistía para que le enseñara a predicar, le respondió de esta manera: «Hermano, [cuando visitamos a los enfermos, ayudamos a los niños y damos comida a los pobres] ya estamos predicando». En esta bella lección se encuentra encerrada la vocación y la tarea del catequista.
En primer lugar, la catequesis no es un «trabajo» o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se «es» catequista y toda la vida gira entorno a esta misión. De hecho, «ser» catequista es una vocación de servicio en la Iglesia, lo que se ha recibido como don de parte del Señor debe a su vez transmitirse. De aquí que el catequista deba volver constantemente a aquel primer anuncio o «kerygma» que es el don que le cambió la vida. Es el anuncio fundamental que debe resonar una y otra vez en la vida del cristiano, y más aún en aquel que está llamado a anunciar y enseñar la fe. «Nada hay más sólido, más profundo, más seguro, más denso y más sabio que ese anuncio» (Evangelii Gaudium, 165). Este anuncio debe acompañar la fe que está ya presente en la religiosidad de nuestro pueblo. Es necesario hacerse cargo de todo el potencial de piedad y amor que encierra la religiosidad popular para que se transmitan no sólo los contenidos de la fe, sino para que también se cree una verdadera escuela de formación en la que se cultive el don de la fe que se ha recibido, a fin de que los actos y las palabras reflejen la gracia de ser discípulos de Jesús.

El catequista camina desde y con Cristo, no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por él, por esa mirada que hace arder el corazón. Cuanto más toma Jesús el centro de nuestra vida, tanto más nos hace salir de nosotros mismos, nos descentra y nos hace ser próximos a los otros. Ese dinamismo del amor es como el movimiento del corazón: «sístole y diástole»; se concentra para encontrarse con el Señor e inmediatamente se abre, saliendo de sí por amor, para dar testimonio de Jesús y hablar de Jesús, predicar a Jesús. El ejemplo nos lo da él mismo: se retiraba para rezar al Padre e inmediatamente salía al encuentro de los hambrientos y sedientos de Dios, para sanarlos y salvarlos. De aquí nace la importancia de la catequesis «mistagógica» que es el encuentro constante con la Palabra y con los sacramentos y no algo meramente ocasional previo a la celebración de los sacramentos de iniciación cristiana. La vida cristiana es un proceso de crecimiento y de integración de todas las dimensiones de la persona en un camino comunitario de escucha y de respuesta (cf. Evangelii Gaudium, 166).
El catequista es además creativo; busca diferentes medios y formas para anunciar a Cristo. Es bello creer en Jesús, porque él es «el camino, y la verdad y la vida» (Jn 14, 6) que colma nuestra existencia de gozo y de alegría. Esta búsqueda de dar a conocer a Jesús como suma belleza nos lleva a encontrar nuevos signos y formas para la transmisión de la fe. Los medios pueden ser diferentes pero lo importante es tener presente el estilo de Jesús, que se adaptaba a las personas que tenía ante él para hacerles cercano el amor de Dios. Hay que saber «cambiar», adaptarse, para hacer el mensaje más cercano, aun cuando es siempre el mismo, porque Dios no cambia sino que renueva todas las cosas en él. En la búsqueda creativa de dar a conocer a Jesús no debemos sentir miedo porque él nos precede en esa tarea. Él ya está en el hombre de hoy, y allí nos espera.
Queridos catequistas, les doy las gracias por lo que hacen, pero sobre todo porque caminan con el Pueblo de Dios. Los animo a que sean alegres mensajeros, custodios del bien y la belleza que resplandecen en la vida fiel del discípulo misionero.
Que Jesús los bendiga y la Virgen santa, verdadera «educadora de la fe», los cuide.
Y, por favor, no se olviden de rezar por mí.

Francisco.

martes

Catamarca participó del Seminario para Delegados de Comunicación Social de Argentina

La Diócesis de Catamarca participó del Seminario para Delegados de Comunicación Social de la Argentina, organizado por la Comisión Episcopal de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). Miembros del Equipo de Pastoral de Comunicación de la Diócesis de Catamarca y de la Oficina de Prensa del Obispado local, junto con su asesor, el Pbro. Marcelo Amaya, formaron parte de los 71 representantes de distintas jurisdicciones eclesiásticas del país que respondieron a la convocatoria.
El encuentro se llevó a cabo los días 7, 8 y 9 de julio en la sede de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) en Capital Federal.
Fue presidido por el Presidente de la Comisión, Mons. Santiago Olivera, quien estuvo acompañado por Mons. Miguel Ángel D´Annibale, Obispo de Río Gallegos; Mons. Alfonso Delgado, Obispo Emérito de San Juan y Mons. Gabriel Barba, Obispo de Gregorio de Laferrère, todos miembros de la Comisión. Hizo llegar su saludo Mons. Rubén Martínez, quien presidía en su diócesis de Posadas la celebración por el 60° aniversario de la creación de la misma.
El Seminario estuvo inspirado en el mensaje del Papa Francisco para la Jornada de las Comunicaciones Sociales “No temas, que yo estoy contigo” (Is 43,5). “Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”.

Participaron 71 delegados de 36 diócesis de la Argentina, destacándose la presencia de nuevos delegados y jóvenes con mucho entusiasmo para la tarea de animar la pastoral comunicacional.
Al comenzar el encuentro Esteban Píttaro, miembro del Departamento de Comunicación Social (Decosoc), presentó una investigación sobre el impacto de las noticias de la Iglesia en la opinión pública. Luego, distintas diócesis contaron experiencias de gestión de la comunicación para acompañar la presentación.
Durante el día sábado y en distintos paneles se profundizó el mensaje del Papa Francisco y
junto con los participantes, distintos panelistas reflexionaron sobre la confianza y esperanza para comunicar en el mundo de hoy. Los comunicadores también resaltaron la necesidad del fortalecimiento de la identidad cristiana del comunicador.
Estuvieron presentes en los paneles: Silvina Oranges, Verónica Toller, Santiago Farrel, Mariano de Vedia, Hernán Capiello, Juan Martín Ezratti, Tito Garabal, Sergio Rubin, Alberto Roselli e Isabel Gatti. Fueron moderados por los Pbros. Martín Bernal y Máximo Jurcinovic, y  por Roberto Dabusti.
El domingo a la mañana, los representantes catamarqueños tuvieron a su cargo la oración de la mañana en la que se pidió especialmente por la Patria al cumplirse el 201° aniversario de la Declaración de la Independencia. Se lo hizo en torno a la imagen de la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina, con peticiones realizadas por un representante de las ocho
regiones eclesiásticas del país. Antes de la bendición final, impartida por Mons. Santiago Olivera, todos los presentes entonaron a viva voz las estrofas del Himno Nacional Argentino.
Durante esta última jornada hubo lugar para reuniones de regiones pastorales, cuyas reflexiones fueron puestas en común antes de la celebración de la Misa con la que culminó el Seminario, que fue presidida por Mons. Alfonso. En la misma pidió a los comunicadores seguir aprendiendo y escuchando. Y todos rezaron por la Patria en el día de la Independencia.
Al finalizar el encuentro, Mons. Olivera manifestó su gratitud por lo compartido y vivido en el encuentro. Además, expresó el deseo de la Comisión de caminar hacia un Congreso Nacional de Comunicadores Católicos, en el año 2018.